18 de octubre de 2011

Puzzles ilógicos.

Todas las piezas del puzzle encajaban, pero sólo bastó un golpe para que tuviera que volver a empezar. Pensar, observar, detenerse y probar. La lógica aplastante de que si encajan es por la sencilla razón de que una es la continuación de otra y así sucesivamente.
Así eran todos los pensamientos que tenía en mente, todas las razones que estaba buscando. Cuando todo parecía estar terminado y lograba superar todo tipo de obstáculo, un mínimo detalle o golpe hacía que todo desencajara y tuviera que volver a pensar razones nuevas y con otro tipo de sentido.
Adiós, esa era la última pieza del puzzle que habían formando él y ella. Pero en la caja de ella habían entrado muchas piezas más, aún faltaba el cómo y el por qué. Aún faltaban todas las razones que necesitaba para superarlo.


3 comentarios:

  1. Todo se supera. A veces el por qué es porque sí. Yo no lo acepto, pero sé que es así. No siempre tiene que haber un motivo.
    Un besito.

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  2. Y como las piezas de un puzzle, tus palabras van encajando todas y cada una de manera natural... muy muy bien ;) Un beso

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  3. Encaja con el post anterior...

    Interesante.
    Sigo...

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